Desde el principio, los Grupos están por todas partes: en las parroquias, conventos, monasterios, hospitales, bajo la direcciόn de los directores espirituales de cada orden. Ellos comparten el amor de Padre Pío. Y esta universalidad alcance en sintonía con la iglesia, que representa el orgullo de la obra de Padre Pío.

Cada grupo pedía a los sacerdotes la celebración de misa cuando se reunían periódicamente. También Padre Pío quería que todas las actividades se cumplieran con la aprobaciόn del propio sacerdote y del Obispo.